lunes, 30 de septiembre de 2013

La importancia de lavarse las manos...

Lavarse las manos es un hábito de higiene indispensable, tanto para los niños como para los adultos. Desde que son muy pequeños les enseñamos a nuestros hijos la importancia de lavarse bien las manos, hacerlo con frecuencia e incorporarlo a sus rutinas diarias.
Es un simple gesto que ayuda a prevenir la transmisión de infecciones y enfermedades, por lo tanto, además de ser un buen hábito de higiene es importante para la salud de los peques. Tampoco hay que obsesionarse, pues los gérmenes nos rodean y hasta son beneficiosos, pero las manos hay que lavarlas.
Los niños no paran, lo tocan todo. Tocan el suelo, las paredes, la tierra, superficies que pueden estar sucias, mascotas, en fin, hay focos de contaminación en todos los sitios.
Los niños suelen llevarse las manos a la boca, tocar a otros niños, incluso comen con las manos, y al tener las manos sucias pueden transmitirse millones de bacterias o virus que provocan enfermedades.
Incluso, al estornudar un niño por ejemplo, otro niño puede llegar a tocar esa saliva, llevarse a su vez la mano a la boca y contagiarse.

Lavarse bien las manos...



LOS NIÑOS ENTIENDEN LA IMPORTANCIA DE ALIMENTARSE SANAMENTE SI SE LES EXPLICA POR QUE




Con frecuencia las personas asumen que las explicaciones complejas de conceptos abstractos son demasiado confusas para que los niños las entiendan. Pero lo cierto es que los niños tienen una curiosidad natural y quieren saber cómo funcionan las cosas. Generalmente entienden perfectamente los argumentos razonables, y además tienen la intuición de su lado para saber qué es importante y qué no lo es.
 Contando con esto, Gripshover y Markman, académicos de Stanford, crearon cinco  libros narrativos que tratan el tema de la alimentación. Los libros enfatizan en conceptos clave sobre la comida y la nutrición, incluyendo la importancia de la variedad; cómo funciona la digestión; los diferentes grupos de comida,; las características de los nutrientes y cómo los nutrientes ayudan al funcionamiento del cuerpo.
 “Buscamos promover la curiosidad creando un marco de trabajo para guiar a los niños a comprender más a fondo por qué deben comer una variedad de alimentos nutritivos”.
 Un libro distinto fue leído cada semana en dos clases de preescolar durante la hora del lunch por alrededor de tres meses, mientras otras dos clases tuvieron su hora del lunch sin intervenciones.
 Los científicos encontraron que los niños que escucharon la lectura sobre nutrición doblaron su ingesta voluntaria de vegetales durante el recreo, y la cantidad de vegetales que comieron los niños que no escucharon las lecturas se quedó igual.
 “Lo que hace a nuestro material distinto de los demás es el cuidado que pusimos en explicarles a los niños por qué sus cuerpos necesitan diferentes tipos de comida saludable. No entrenamos a los niños a comer específicamente más verduras”, añadieron.

 Este estudio reconfirma la idea de que los niños pueden manejar la información de manera óptima, y se puede llevar a la practicar en la comodidad del hogar. Los niños comprenden mucho más de lo que los dejamos comprender algunas veces.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

COMO ALIMENTAR A LOS NIÑOS SANAMENTE

A medida que su hijo/a vaya creciendo y comience a pasar más tiempo fuera de su casa, se irá haciendo cada vez más difícil el hecho de asegurarse de que está consumiendo todos los nutrientes que necesita. Es por esta razón por la cual es sumamente importante enseñarle desde el principio a sus hijos a comer sanamente. No obstante, para muchos padres, cómo y cuándo comenzar a eseñarles a sus hijos a alimentarse saludablemente aún sigue siendo una especie de misterio.
La buena noticia es que no tiene por que ser un problema o un misterio. Lea nuestras diferentes secciones relacionadas con este tema, a fin de descubrir qué clase de mensajes podrían estar enviándole a sus hijos a través de sus propios hábitos alimenticios, y cómo podría asegurarse de que sus hijos crezcan sanos y felices.
¿Cómo se Forman los Hábitos Alimenticios Saludables?
Nuestros padres juegan un papel importantísimo en lo que respecta a la clase de alimentos con los que nos alimentamos y en lo que respecta a los alimentos que más nos gustarán – incluso cuando seamos adultos. Es por ello que es tan importante alimentar a nuestros hijos con una gran variedad de alimentos, incluso a edades muy tempranas. Ésto también nos asegurará de que estarán consumiendo todas las vitaminas y los minerales necesarios para mantenerse sanos y saludables, las cuales podrán encontrarse en diferentes clases de alimentos.
Pero recuerde que lo esencial será dar un buen ejemplo. Sin importar cuanto le cueste convercer a sus hijos de que se alimenten sanamente, ellos/ellas nunca lo harán si la ven rompiendo las reglas constantemente. Si desea que sus hijos consumen más frutas, vegetales, o alimentos que contengan mucha fibra; entonces debería asegurarse de realizar algunos pequeños cambios en sus propios hábitos alimenticios. ¡Y no olvide incluir en su rutina diaria, actividades físicas regulares. De esta manera, no sólo inspirará a su hijo/a a seguir su ejemplo, sino que también la ayudará a mejorar el estado de su propia salud!.
¿Qué Puedo Hacer para que Mi Hijo/a Tome el Camino Adecuado?
Aquí enumeramos varios consejos prácticos que la ayudarán a que su hijo/a pueda alimentarse sanamente a diario:
  • Siga tratando de hacerle probar nuevos alimentos y nuevos sabores, incluso si no logra los resultados esperados tan rápido como lo desea. ¡Gradualmente, vaya presentándole nuevos alimentos a su hijo/a, lo cual será muy beneficioso, ya que le permitirá alimentarse más saludablemente y de manera más variada a medida que vaya creciendo; hecho que no sólo le permitirá preparar comidas más sabrosas, sino que también ayudará a que su hijo/a se interese por la vida y los descubrimientos culinarios!.
  • Sírvale a su hijo/a a un par de entremeses entre una comida y otra, evitando de esta manera que se sobrealimente con comida poco saludable. La hora de los entremeses también es perfecta para ir incorporando alimentos saludables en la dieta de su hijo/a, como por ejemplo: frutas, vegetales, nueces y palomitas de maíz (las cuales son súper fáciles de preparar).
  • Limite la cantidad de azúcar en la dieta de su hijo/a. Evite los chupetines, los caramelos y las bebidas frutales que contengan demasiada azúcar y pocos nutrientes. Las mismas reglas deberían deberían aplicarse en lo que respecta a los alimentos demasiado salados, tales como: papas fritas y papas saladas. ¡Cuando su hijo/a comience a consumir demasiada sal y azúcar, también comenzará a perder su capacidad para saborear cualquier clase de alimento que no contenga sal o azúcar!.
  • Asegúrese de que su hijo/a se alimente adecuadamente a la hora del desayuno. Aunque - la mayor parte de las veces- puede ser muy difícil organizarse por las mañanas, es realmente importante que su hijo/a concurra a la escuela con algo en el estómago. No sólo para evitar que se sobrealiemente a la hora del almuerzo con entremeses o con comida chatarra, sino porque el hecho de estar bien alimentado lo/a ayudará a sentirse más productivo y a estar más alerta.
  • Cuando prepare comidas en su hogar, asegúrese de que toda la familia coma al mismo tiempo. Teniendo en cuenta todos los deportes, las clases de música y las demás actividades que su hijo/a está realizando, sabemos que es muy difícil que puedan encontrar un horario para comer todos juntos y en familia. Pero, ¡el hecho de establecer una rutina para la hora de la cena contribuirá a que su hijo/a se alimente más saludablemente y además permitirá que la familia tenga un mejor diálogo y se mantenga más unida!.


alimentacion sana y obesidad en los niños




La pirámide alimenticia es una guía general para que las personas puedan escoger una dieta saludable. Se trata de una orientación sobre cómo debe ser una dieta sana y equilibrada, que envuelve cantidad y tipos de alimentos muchas veces se vuelve difícil y poco práctica para la mayoría de personas. Un menú equilibrado debe contener, diariamente, cerca de 55% de carbohidratos, 30% de grasas y 15% de proteínas y vitaminas, minerales y fibras.
La distribución de alimentos en la pirámide alimenticia fue adoptada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) en 1992, después de comprobar que este tipo de presentación era más fácil de comprender y aceptar.

Los objetivos principales de la pirámide alimenticia son la ingesta de alimentos más variados, una menor ingesta de grasas saturadas y colesterol, comer más frutas, vegetales y granos, así, como la ingesta moderada de azúcar, sal y alcohol. El ejercicio físico se recomienda con el fin de la pérdida o el mantenimiento del peso como también, la prevención de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la osteoporosis o los problemas cardiovasculares. La adopción de la pirámide alimenticia está destinada a mostrar de manera clara y objetiva las necesidades de calorías y nutrientes de la población utilizando sus alimentos habituales, haciendo así que sea fácil, práctica y flexible.
La recomendación de los nutrientes puede variar entre poblaciones y por lo tanto es necesario que exista un ajuste sobre los alimentos dependiendo de la región o país que se habite. Con este propósito, la pirámide suele organizarse en distintos grupos donde los alimentos son distribuidos generalmente en cuatro niveles.
Cada grupo de alimentos proporciona algunos nutrientes, pero no todos los que el organismo necesita; ningún grupo es más importante que otro. Para el buen funcionamiento del cuerpo es necesario que los alimentos de todos los grupos formen parte de la dieta.
El número de porciones de cada grupo recomendadas para un individuo depende de su requerimiento de energía que está relacionado con la edad, peso, altura y actividad física. A partir de los valores de cada porción, el individuo puede organizar su plan alimenticio. Dependiendo de las porciones consumidas, el número de calorías puede variar de 1600 a 2400 calorías.