martes, 1 de octubre de 2013
Mi trabajo como hada de los dientes.
Les voy a contar una historia de los días en que fui un hada de los dientes.
Era mi primer trabajo y no lo hacía muy bien. Todo comenzó de esta manera…
Acababa de acurrucarme en la cama… cuando ¡Talán talán! Sonó la campana de los dientes. Nunca se sabía cuándo a alguien se le va caer un diente ni cuando un hada de los dientes debe ir a recogerlo.
Los niños se pasan el día entero moviéndose los dientes para que se les caiga. Joaquín llevaba todo el día jalando de su diente. Y cuando se puso a masticar un caramelo ¡plin! Se cayó.
Les sorprenderá saber que hay personas que no creen en las hadas. Es triste pero es verdad. Curiosamente los niños que dicen no creer en ellas cambian de opinión en cuanto se les cae un diente.
Así sucedió con Joaquín. Cepilló su diente hasta dejarlo reluciente y lo colocó debajo de la almohada y se quedó dormido. En ese momento sonó la campana de los dientes y yo salí corriendo a buscarlo.
Joaquín vivía en el número 62 de un edificio de una gran ciudad. Para las hadas las ciudades son muy confusas así que tardé un buen rato en encontrar el lugar. Una vez dentro del edificio, descubrí que había muchos pisos y cada piso tenía muchas puertas con números. Volé por un montón de pasillos y cada vez me hacía más líos. Finalmente paré frente al número 26 creyendo que era el número correcto y entré por la cerradura. El pequeño Joaquín estaba acurrucado debajo de las sábanas y en la mesita de noche, dentro de un vaso de agua flotaban unos dientes, no un solo diente, sino una DENTADURA ENTERA. Me pareció muy emocionante encontrar tantos dientes a la vez, me los llevé y dejé una bolsa llena de oro. En mi opinión era un cambio justo.
Pero más tarde, cuando le mostré a la jefa de las hadas lo que había encontrado, se enojó muchísimo.
–¿Cómo puede ser un hada tan tonta? –gritó– ¡Son falsos! ¡No podemos hacer perlas con DIENTES FALSOS! Sólo sirven los dientes de niños para hacer perlas para hadas.
Así que perdí mi empleo. Esa misma noche otra hada fue a casa de Joaquín a recoger el diente y dejar una moneda de plata debajo de su almohada.
El dueño de los dientes postizos era un abuelito llamado Damián. Cuando se despertó, se sorprendió mucho al encontrar la bolsa llena de oro en lugar de su dentadura (que de todas formas nunca le había encajado bien). Desde entonces empezó a creer que las hadas realmente existen.
Era mi primer trabajo y no lo hacía muy bien. Todo comenzó de esta manera…
Acababa de acurrucarme en la cama… cuando ¡Talán talán! Sonó la campana de los dientes. Nunca se sabía cuándo a alguien se le va caer un diente ni cuando un hada de los dientes debe ir a recogerlo.
Los niños se pasan el día entero moviéndose los dientes para que se les caiga. Joaquín llevaba todo el día jalando de su diente. Y cuando se puso a masticar un caramelo ¡plin! Se cayó.
Les sorprenderá saber que hay personas que no creen en las hadas. Es triste pero es verdad. Curiosamente los niños que dicen no creer en ellas cambian de opinión en cuanto se les cae un diente.
Así sucedió con Joaquín. Cepilló su diente hasta dejarlo reluciente y lo colocó debajo de la almohada y se quedó dormido. En ese momento sonó la campana de los dientes y yo salí corriendo a buscarlo.
Joaquín vivía en el número 62 de un edificio de una gran ciudad. Para las hadas las ciudades son muy confusas así que tardé un buen rato en encontrar el lugar. Una vez dentro del edificio, descubrí que había muchos pisos y cada piso tenía muchas puertas con números. Volé por un montón de pasillos y cada vez me hacía más líos. Finalmente paré frente al número 26 creyendo que era el número correcto y entré por la cerradura. El pequeño Joaquín estaba acurrucado debajo de las sábanas y en la mesita de noche, dentro de un vaso de agua flotaban unos dientes, no un solo diente, sino una DENTADURA ENTERA. Me pareció muy emocionante encontrar tantos dientes a la vez, me los llevé y dejé una bolsa llena de oro. En mi opinión era un cambio justo.
Pero más tarde, cuando le mostré a la jefa de las hadas lo que había encontrado, se enojó muchísimo.
–¿Cómo puede ser un hada tan tonta? –gritó– ¡Son falsos! ¡No podemos hacer perlas con DIENTES FALSOS! Sólo sirven los dientes de niños para hacer perlas para hadas.
Así que perdí mi empleo. Esa misma noche otra hada fue a casa de Joaquín a recoger el diente y dejar una moneda de plata debajo de su almohada.
El dueño de los dientes postizos era un abuelito llamado Damián. Cuando se despertó, se sorprendió mucho al encontrar la bolsa llena de oro en lugar de su dentadura (que de todas formas nunca le había encajado bien). Desde entonces empezó a creer que las hadas realmente existen.
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Geogie Adams, “Mi trabajo como hada de los dientes” en Historias de hadas contadas por hadas. México,
SEP-Serres-Océano, 2005.
Geogie Adams, “Mi trabajo como hada de los dientes” en Historias de hadas contadas por hadas. México,
SEP-Serres-Océano, 2005.
lunes, 30 de septiembre de 2013
La importancia de lavarse las manos...
Lavarse las manos es un hábito de higiene indispensable, tanto para los niños como para los adultos. Desde que son muy pequeños les enseñamos a nuestros hijos la importancia de lavarse bien las manos, hacerlo con frecuencia e incorporarlo a sus rutinas diarias.
Es un simple gesto que ayuda a prevenir la transmisión de infecciones y enfermedades, por lo tanto, además de ser un buen hábito de higiene es importante para la salud de los peques. Tampoco hay que obsesionarse, pues los gérmenes nos rodean y hasta son beneficiosos, pero las manos hay que lavarlas.
Los niños no paran, lo tocan todo. Tocan el suelo, las paredes, la tierra, superficies que pueden estar sucias, mascotas, en fin, hay focos de contaminación en todos los sitios.
Los niños suelen llevarse las manos a la boca, tocar a otros niños, incluso comen con las manos, y al tener las manos sucias pueden transmitirse millones de bacterias o virus que provocan enfermedades.
Incluso, al estornudar un niño por ejemplo, otro niño puede llegar a tocar esa saliva, llevarse a su vez la mano a la boca y contagiarse.

LOS NIÑOS ENTIENDEN LA IMPORTANCIA DE ALIMENTARSE SANAMENTE SI SE LES EXPLICA POR QUE
Con
frecuencia las personas asumen que las explicaciones complejas de
conceptos abstractos son demasiado confusas para que los niños las
entiendan. Pero lo cierto es que los niños tienen una curiosidad
natural y quieren saber cómo funcionan las cosas. Generalmente
entienden perfectamente los argumentos razonables, y además tienen
la intuición de su lado para saber qué es importante y qué no lo
es.
Contando
con esto, Gripshover y Markman, académicos de Stanford, crearon
cinco libros narrativos que tratan el tema de la alimentación.
Los libros enfatizan en conceptos clave sobre la comida y la
nutrición, incluyendo la importancia de la variedad; cómo funciona
la digestión; los diferentes grupos de comida,; las características
de los nutrientes y cómo los nutrientes ayudan al funcionamiento del
cuerpo.
“Buscamos
promover la curiosidad creando un marco de trabajo para guiar a los
niños a comprender más a fondo por qué deben comer una variedad de
alimentos nutritivos”.
Un
libro distinto fue leído cada semana en dos clases de preescolar
durante la hora del lunch por alrededor de tres meses, mientras otras
dos clases tuvieron su hora del lunch sin intervenciones.
Los
científicos encontraron que los niños que escucharon la lectura
sobre nutrición doblaron su ingesta voluntaria de vegetales durante
el recreo, y la cantidad de vegetales que comieron los niños que no
escucharon las lecturas se quedó igual.
“Lo
que hace a nuestro material distinto de los demás es el cuidado que
pusimos en explicarles a los niños por qué sus cuerpos necesitan
diferentes tipos de comida saludable. No entrenamos a los niños a
comer específicamente más verduras”, añadieron.
COMO ALIMENTAR A LOS NIÑOS SANAMENTE
A
medida que su hijo/a vaya creciendo y comience a pasar más tiempo
fuera de su casa, se irá haciendo cada vez más difícil el hecho de
asegurarse de que está consumiendo todos los nutrientes que
necesita. Es por esta razón por la cual es sumamente importante
enseñarle desde el principio a sus hijos a comer sanamente. No
obstante, para muchos padres, cómo y cuándo comenzar a eseñarles a
sus hijos a alimentarse saludablemente aún sigue siendo una especie
de misterio.
La
buena noticia es que no tiene por que ser un problema o un misterio.
Lea nuestras diferentes secciones relacionadas con este tema, a fin
de descubrir qué clase de mensajes podrían estar enviándole a sus
hijos a través de sus propios hábitos alimenticios, y cómo podría
asegurarse de que sus hijos crezcan sanos y felices.
¿Cómo
se Forman los Hábitos Alimenticios Saludables?
Nuestros
padres juegan un papel importantísimo en lo que respecta a la clase
de alimentos con los que nos alimentamos y en lo que respecta a los
alimentos que más nos gustarán – incluso cuando seamos adultos.
Es por ello que es tan importante alimentar a nuestros hijos con una
gran variedad de alimentos, incluso a edades muy tempranas. Ésto
también nos asegurará de que estarán consumiendo todas las
vitaminas y los minerales necesarios para mantenerse sanos y
saludables, las cuales podrán encontrarse en diferentes clases de
alimentos.
Pero
recuerde que lo esencial será dar un buen ejemplo. Sin importar
cuanto le cueste convercer a sus hijos de que se alimenten sanamente,
ellos/ellas nunca lo harán si la ven rompiendo las reglas
constantemente. Si desea que sus hijos consumen más frutas,
vegetales, o alimentos que contengan mucha fibra; entonces debería
asegurarse de realizar algunos pequeños cambios en sus propios
hábitos alimenticios. ¡Y no olvide incluir en su rutina diaria,
actividades físicas regulares. De esta manera, no sólo inspirará a
su hijo/a a seguir su ejemplo, sino que también la ayudará a
mejorar el estado de su propia salud!.
¿Qué
Puedo Hacer para que Mi Hijo/a Tome el Camino Adecuado?
Aquí
enumeramos varios consejos prácticos que la ayudarán a que su
hijo/a pueda alimentarse sanamente a diario:
- Siga tratando de hacerle probar nuevos alimentos y nuevos sabores, incluso si no logra los resultados esperados tan rápido como lo desea. ¡Gradualmente, vaya presentándole nuevos alimentos a su hijo/a, lo cual será muy beneficioso, ya que le permitirá alimentarse más saludablemente y de manera más variada a medida que vaya creciendo; hecho que no sólo le permitirá preparar comidas más sabrosas, sino que también ayudará a que su hijo/a se interese por la vida y los descubrimientos culinarios!.
- Sírvale a su hijo/a a un par de entremeses entre una comida y otra, evitando de esta manera que se sobrealimente con comida poco saludable. La hora de los entremeses también es perfecta para ir incorporando alimentos saludables en la dieta de su hijo/a, como por ejemplo: frutas, vegetales, nueces y palomitas de maíz (las cuales son súper fáciles de preparar).
- Limite la cantidad de azúcar en la dieta de su hijo/a. Evite los chupetines, los caramelos y las bebidas frutales que contengan demasiada azúcar y pocos nutrientes. Las mismas reglas deberían deberían aplicarse en lo que respecta a los alimentos demasiado salados, tales como: papas fritas y papas saladas. ¡Cuando su hijo/a comience a consumir demasiada sal y azúcar, también comenzará a perder su capacidad para saborear cualquier clase de alimento que no contenga sal o azúcar!.
- Asegúrese de que su hijo/a se alimente adecuadamente a la hora del desayuno. Aunque - la mayor parte de las veces- puede ser muy difícil organizarse por las mañanas, es realmente importante que su hijo/a concurra a la escuela con algo en el estómago. No sólo para evitar que se sobrealiemente a la hora del almuerzo con entremeses o con comida chatarra, sino porque el hecho de estar bien alimentado lo/a ayudará a sentirse más productivo y a estar más alerta.
- Cuando prepare comidas en su hogar, asegúrese de que toda la familia coma al mismo tiempo. Teniendo en cuenta todos los deportes, las clases de música y las demás actividades que su hijo/a está realizando, sabemos que es muy difícil que puedan encontrar un horario para comer todos juntos y en familia. Pero, ¡el hecho de establecer una rutina para la hora de la cena contribuirá a que su hijo/a se alimente más saludablemente y además permitirá que la familia tenga un mejor diálogo y se mantenga más unida!.
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